
Por favor, no ensucien las ideas, equivocadas o no, liberales o socialistas… fueron creadas y vividas por personas que dieron la vida por las libertades individuales, que dieron la vida por los derechos sociales… etc. etc. etc.
No te des por vencido ni aún vencido…
Gran frase de Pedro Bonifacio Palacios, bajo el pseudónimo de Almafuerte.
Es cierta altura de la vida quizás que uno se da como por vencido y lo peor de todo es que esto sucede sin darse cuenta.
Uno se contenta con la comodidad material relativa. Y digo relativa porque esa comodidad material conlleva por otra parte un interminable derrotero de incordios, de tensiones, cuando no de angustias y presiones en la despótica competencia de la supervivencia del más apto, más inteligente, cuando no mejor decir, mejor acomodado…
Me encantan las bocas de los polÃticos cuando hablan de libertad, de igualdad de oportunidades, una falacia perversa e inmunda verdaderamente…
Todo estos liberales o socialistas “fundamentalistas” que levantan sus banderas en las cómodas sillas del Congreso, en las suaves alfombras de la abundancia…
¿Dónde están chicas y muchachos con sus brillantes ideales cuando de sacar de la droga o del hambre a los que no tuvieron oportunidades se trata?
A mis veinte querÃa cambiar el mundo, no conté con la gracia que otros contaron de hallarse en medio de algo grande que cambiase algo de toda la basura que inunda el mundo…
Me hice vecinalista y cuando llegaba a faltar dinero en casa, igual dedicaba horas y dÃas en cosas que hacÃan al bien común… bien común que algunos de mis vecinos en situación acomodada no se preocupaban demasiado o bien te aplaudÃan pero sin meter los pies en el barro…
De allà salió trabajo para algunos amigos, trabajo que me ofrecieron a mà también obviamente… pero por ese idealismo absurdo y anacrónico que devoré en las bibliotecas, no me permità beneficiarme de mi “prestigio” como emprendedor vecinalista…
De más esta decir que este accidente del destino que me llevó a aprender a vivir de esta manera es motivo de mi más profundo orgullo…
Como dicen todavÃa hoy dÃa algunos pibes de comunidades del rock… no me vendÃ.
Cuesta tan caro eso… no venderse, como dicen los pibes… es mucho más caro que venderse, al fin y al cabo quien recordará hoy al fulano o mengano que se benefició con una banca de Concejal y negocios interesantes aunque poco santos hace unos veinticinco años atrás… Pero sà él seguro tiene aún hoy algún pago que le hace el estado con el dinero que tanto cuesta pagar de impuestos a gente como yo que no aceptó ninguna beca… ni la inmoralidad de vivir del esfuerzo de los demás.
Por eso.. más que gracia, comienza a indignarme… que ensucien los valores, los ideales, la historia en definitiva… de esos hombres y mujeres que tuvieron el valor de vivir conforme a sus creencias y hasta a morir por ellas…
Por favor, no ensucien las ideas, equivocadas o no, liberales o socialistas… fueron creadas y vividas por personas que dieron la vida por las libertades individuales, que dieron la vida por los derechos sociales… etc. etc. etc.
Saben bien a que me refiero…
Por favor, no ensucien la memoria de los valientes, estemos de acuerdo o no con ellos… tenÃan lo que hay que tener… y lo que creaban no eran palabras vacÃas para salir en la TV, la radio o lo diarios y conseguir unos años más de beca del Estado… lo creaban convencidos de cambiar el mundo… y mucho más de uno… han sido sacrificados…
No hace falta hablar de estos temas… al pueblo argentino le basta con poder ver los partidos, comer el asadito, comprarse electrodomésticos, disfrutar de Tinelli y tener un buen auto y un buen viaje cada tanto…
Prometan más tiras de asado, prometan bajar el precio del cable… prometan que el Bailando y los partidos serán eternizados… y dejense de joder con la igualdad, la fraternidad, los derechos sociales, la educación, la dignidad, el trabajo decente… etc. etc. etc. que de eso no entienden nada y nunca podrán comprenderlo porque están en el lugar que están para tener un mejor pasar trabajando menos de lo que lo harÃan si se tuvieran que ganar el sustento honradamente y sin cobrar becas de por vida costeadas por los chicos hambreados y los viejos con jubilaciones vergonzosas…
Dejense de joder con las grandes ideas que hicieron grande a la humanidad, ustedes sólo están para llenar sus bolsillos y perpetuar las becas del Estado para sus bolsillos y los de sus amigos y descendientes…
Adjunto aquà el comentario que me ha enviado mi amigo Gerónimo, compañero de sueños cuando salÃamos tempranito a cambiar el barrio, haciendo ruido en los medios…
Y aunque no parecÃa que eso fuese cambiar el mundo, no por ello, dejaba de ser una interesante osadÃa… una lucha rutinaria y pesada donde además de cambiar nuestro mundo, sin saberlo quizás cambiábamos el mundo… cambiábamos nuestras vidas, y en ello cambiábamos las vidas a las cuales, mcuhas veces sin saberlo… servÃamos.
Y digo esto… por aquello de: “Quien no vive para servir, no sirve para vivir…”
Acá va texto:
Los ideales que se plasmaron en luchas por la mejora social “real” del individuo y su comunidad nunca se pierden en el recuerdo colectivo -SI en su práctica colectiva, lamentablemente- de aquellos que convivieron con el idealista.
El ensusiarlos, cuando de ellos se sirvieron para priorizar el interés personal sobre el colectivo, es propio de una raza de mediocres que se ha potenciado en la sociedad exibicionista que ayudan a construir para esconder su medicridad -o mejor dicho su incapacidad simulada en el poder ecónómónico que ostentan o en la incapacidad manifiesta de transmitir ideales que puedan transformarse en colectivos.
Los que supieron “venderse al poder” usando de trampolÃn a los idealistas del colectivo, son recordados por lo que lucharon verdaderamente. como personajes olvidables y necesarios de ser esquivados en acciones colectivas. Oportunistas que se les dicen………
Los que fueron desplazados de alguna lucha por estos mediocres, para tratar de montarse en el primario éxito de los ideales puestos en acción, vuelven siempre en otras acciones, en otros ámbitos, con nuevas gentes, con nuevos condicionantes, donde sus ideales pueden volver a ser útiles porque no tiene cotización de mercado, pero sà demanda necesaria.
Con independencia de que quieran ensuasiarlos, los ideales verdaderos, que por ser buscadores de soluciones de justicia social, nunca bajan de la agenda polÃtica. Son los por qué y los cómo de su esencia innovadora y consolidante. Los que sà se bajan pronto del escenario polÃtico son los que los tratan de ensuciar, robando idieas que no entienden o no soben como canalizarlas. Pueden haber cotizado alto, económicamente, su trepada, pero no por ello son imitables como el edialista que que usaron de andamio. Por suerte.
Soy testigo directo de tu trabajo vecinalista, porque fuimos compañeros de lucha e ideales cuando la inundación pegó fuerte en las casas y pidió el paso al frente de los incorruptibles sociales. Hoy vos y yo podemos “patear” el antiguo barrio y sentir con orgullo que no pasamos en vano. Los que se vendieron, hoy ni siquiera andan por el barrio y pocos los recuerdan bien. Vos y yo, hoy no estamos en el vecinalismo, pero nuestros ideales y métodos de buscar soluciones, los militamos junto a otras necesidades colectivas. Y querés que te diga, por más que ensucien, sobran ganas para levantarlos nuevamente porque nos sirven de bandera y orgullo. Y recordemos que no somos de la misma generación y eso habla de la permanencia de ellos.
Me alegra mucho haber leÃdo tu descripción del tipo a quién tanto valoro por sus verdaderos ideales.

