Nunca comprendà a la Iglesia, aunque mantuve el respeto como se debe hacer con las instituciones…
Nunca comprendà al Comunismo… eso de suponer que es posible la igualdad entre los hombres sostenida por otros hombres… el hombre es naturalmente egoÃsta y malvado, ninguno de todos nosotros es capaz de sostener el altruÃsmo sino impulsado por el egoÃsmo…
De los errores más brutales que el hombre ha cometido y no dejará de cometer jamás… el peor es aquel de obedecer a otros hombres, cuando la única obediencia que debe el hombre es para con el Amor y su Creador…
Nunca fui buen cortesano de la Iglesia y mucho menos del comunismo…
Al comunismo le falta reconocer que el primer comunista y el maestro de ello es Cristo, no hace falta creer que es el Hijo de Dios… con seguir sus enseñanzas ya podrÃan ser los mejores comunistas, y los más audaces e implacables…
A la Iglesia le falta reconocer en LOS HECHOS que la única autoridad la tiene el AMOR, y que todo lo demás es egoÃsmo humano escondido tras ideas hermosas… que la única autoridad la tiene esa Palabra, del Hijo de Dios, que es lo único que se ha inventado (según veo yo) para enfrentar el tremendo instinto violento y egoÃsta del ser humano…
Añoremos aquella “CompañÃa de Jesús…” esos ideales que los llevaron al norte argentino a hacer obras tan bellas y con tanto sacrificio… respetando a los indÃgenas como seres humanos, llevándoles un Dios de Amor, más no un Dios de dominación… y que ese añorar nos inspire a pensar en nuestro tiempo hastiado de injusticia, abusos, frivolidad y egoÃsmo.
Mis respetos a esos hombres, pocas veces en la historia, he visto tanta valentÃa…
¿Acaso alguno de nosotros serÃa capaz de entregar su vida asÃ?, quién serÃa capaz de morir por Amor… Sus muertes no fueron en vano… si alguna Gloria humana es posible citar en nuestro paÃs, es esa… de esos hombres… creando un mundo de amor en medio de la inmundicia colonialista, los abusos, la muerte…
