Serpenteando caminos recorridos nunca conocidos. Avanzando pasos retrotraÃdos… el mirar de la gema y la dignidad, el cielo garabateando entre celestes y rosáceos, la brisa húmeda desde el rÃo aromando cada gesto.
El universo vacÃo hasta que alguna distracción destraba la ligazón… para volver a tramarse en la esencia misma de las voces que intentan ocultar lo inevitable. El mismo atrevimiento que constituye la vida, la misma voluntad que desafÃa a la entropÃa del Universo… la misma y repetitiva tregua de los egos eclipsando imaginarios…
Celeste, impregna celeste sobre verdes cercanÃas, visiones elÃseas… la cotidianeidad teñida de realismo mágico, y los pasos que se hacen imperceptibles, y el tiempo de horas en segundos. Lo que la invención de la palabra llamarÃa como… cómo la llamarÃa? Quién sabe cómo podrÃa expresarlo el lenguaje… cuando la determinación se acerca… se agota todo término simplemente porque ante la belleza no hay muros…
La belleza agracia con su influencia… la belleza no está meramente en la percepción y la conexión subjetiva con esa fracción de universo… la belleza, me parece un sendero y puerta hacia el Todo.
La belleza recuerda siempre al hombre su incompletud, la naturaleza intersubjetiva propia del ser. Silencios, miradas, pocas palabras… buenos tiempos para pensar…
Las hojas surcando vientos, las ramas desnudándose suspicazmente…
Como sakuras (*) florecientes, con esa delicadeza, con esa integridad y humildad se mecen a la brisa sus doradas esperanzas… caminante de mensajes de vida, guarda y refugio de almitas inocentes en busca de caricias del alma… manos que alimentan pancitas lánguidas de infantes abandonados… Seguir leyendo »
